Planes que escalan por vídeo.
El precio deja de depender de una lista rígida de idiomas y pasa a basarse en volumen real: vídeos, duración, productos activos y herramientas de producción. Más claro para la agencia, más fácil de vender y más controlado para los costes.
Un crédito representa producción, no una promesa abstracta.
Cada vídeo consume créditos según su duración. Los idiomas, voces premium, música generada, mapas, publicaciones y automatizaciones se tratan como módulos medibles, con límites claros.
Planes mensuales recomendados
Todos los planes incluyen el portal, generación de contenido, control de costes y conexión con el flujo de propiedades. Profesional queda como plan recomendado; Premium y Agencia priorizan el acabado más alto.
Contratación modular para quien solo necesita una parte.
Si una agencia solo quiere chatbot o contenido, puede contratar ese producto sin pagar la suite completa. El vídeo se vende desde la suite, vídeos puntuales y packs de créditos para mantener una oferta clara.
Vídeos sueltos, packs y extras sin cambiar de plan.
Los packs evitan bloquear al usuario cuando necesita una campaña concreta, una vivienda especial o un pico de producción. También ayudan a vender volumen con margen controlado.
Reglas para proteger margen, API y experiencia.
La estructura mantiene una experiencia premium sin dejar costes externos abiertos: no hay saldo negativo, los renders técnicos fallidos no penalizan y las redes de pago se limitan.